Productores rurales preocupados por el robo de ganado en la trashumancia

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Las familias de crianceros en el Norte neuquino comenzaron a trasladarse junto a sus animales desde la zona de invernada hasta la veranada. Pero como en los años anteriores, la trashumancia no escapa a la inseguridad.

Los pequeños productores rurales de la zona centro de la provincia piden mayor seguridad para evitar el abigeato, que consiste en el robo o hurto de  ganado por cuatreros que ingresan desde Chile. Los crianceros hacen un llamado a la reflexión de las autoridades provinciales y nacionales para un mayor acompañamiento y más garantías para la actividad.

Uno de los referentes  de los pequeños productores autoconvocados de la zona centro de Neuquén, Juan José Gutiérrez, aseguró que se están preparando para salir hacia la veranada-invernada, con destino a Litrán en la frontera con Chile donde se dirige gran parte de los productores rurales de la provincia.

“El problema que tenemos todos los años es el del abigeato, que es el robo de ganado de gente que viene de Chile a sacar animales. Es el hurto de ganado, caballos, vacunos o animales menores y es un tema histórico que se incrementa año a año”, explicó Gutiérrez.

“Hasta aquí a nadie le interesa y me refiero a algunas autoridades provinciales y nacionales que hemos tratado de conectar durante el año pero que hasta la fecha no atienden. La idea era analizarlo en profundidad y no estar ahora previo a las fiestas tirando manotazos de ahogados” continuó.

Juan José Gutiérrez, referente de los pequeños productores autoconvocados de la zona centro de la provincia

La economía de las familias campesinas en peligro

Gutiérrez explicó que el mayor peligro es el robo del ganado y que no los dejan ingresar a Chile a caballo para seguir los rastros de los animales y poder regresarlos. “Hay gente que viene de Chile a la noche, te agarra descuidado, no te da tiempo y te sacan una noche y un día de ventaja”, comentó.

Respecto a la colaboración de Gendarmería, Gutiérrez aclaró que siempre cuentan con la buena predisposición, que les dan una mano pero que están limitados. “Por ahí no tienen los medios, no tienen movilidad, tampoco gente, y lo que nos juega en contra es que gran parte de esa gente son de ciudad, no conocen la geografía, no conocen los animales y hasta no saben andar  a caballo”, explicó el criancero.

En relación al pedido de autoridades chilenas por estas irregularidades, Gutiérrez dijo que “es posible si existe una decisión política” de la Argentina vía Cancillería, Ministerio de Defensa o algún intendente de localidades cercanas, y que de esa manera se podría gestionar un encuentro con autoridades para que los dejen ir y volver a caballo.

Negociación para recuperar los animales

 “Más de dos o tres veces he conversado y he logrado recuperar los animales a través del diálogo y la negociación. Incluso una vez tuve que pagar 10 mil pesos chilenos para recuperar unos animales porque la persona que tenía mis animales necesitaba dinero”, aseguró Gutierrez.

“Estamos preparando 4 ó 5 días de viaje, llegas cansado a la veranada y los primeros días tenes que tener mucho cuidado porque te pueden sorprender con el robo y tenes que salir urgente a caballo”, detalló.

Falta de ayuda por parte de las autoridades provinciales y nacionales

Gutiérrez aseguró que un grupo de productores rurales elaboró un documento donde mencionaron distintas problemáticas que comprende el sector, como el tema tierras, agua, forraje, cerradura para alambrados en rutas provinciales, parte sanitaria, pero que “nadie les da importancia”

“No hay respuesta de los gobiernos porque hay una deuda histórica tanto de Nación como de Provincia para los pequeños productores. Previamente hay que coordinar el tema de forraje para no estar hablando durante el temporal cuando ya está la nieve, cuando los animales están muertos y diez fardos de pasto -que siempre te ofrecen- no es la solución”, remarcó Gutiérrez.

“En algunas rutas nacionales, por ejemplo la ruta 40, en varios tramos el alambrado está tirado y tanto las autoridades provinciales como nacionales nos dicen que nosotros por ser poseedores tenemos que reparar o cuidar el alambrado. Es imposible, es mucho dinero, no nos alcanza ni para comer y vamos a tener para comprar alambre”, finalizó.

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