Ivana Rosales: la deuda del Estado neuquino

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Los miércoles en el programa Viento a Favor, la periodista Ailín Trepiana presenta “Bellas y Fuertes”, columna de género, en la que se analizan temas de actualidad desde una mirada feminista.

El 6 de septiembre es el Día Provincial de la lucha contra todas las formas de violencias hacia las mujeres, fecha instaurada por la Legislatura neuquina a raíz del fallecimiento de Ivana Rosales, referente de la lucha contra la violencia de género en toda la provincia.

En abril de 2002, Ivana fue víctima de tentativa de homicidio por parte de su marido, Mario Edgardo Garoglio. El proceso iniciado en 2003 en la justicia de Neuquén, la revictimizó a través de actuaciones discriminatorias. Entre otras irregularidades, en la condena al agresor de Ivana se aplicaron “circunstancias excepcionales de atenuación” que le redujeron la condena, basándose en motivos estereotipados.

El 6 de septiembre de 2017, fue encontrada muerta en su casa, a raíz de un brote epiléptico, consecuencia de los golpes en la cabeza ocasionados por Garoglio. Tenía 41 años y estaba embarazada de poco más de cuatro meses.

Además de ser víctima de la violencia ejercida por Mario Edgardo Garoglio, el Poder Judicial neuquino también fue victimario.

“En el momento del juicio, el fiscal que intervino dijo: ‘ella se lo buscó’, y empezó a interrogarme sobre mi pasado. Mencionó circunstancias extremas de atenuación y pidió solo cinco años por ese intento de femicidio. En el interín hasta que la condena quedara firme, en una revinculación obligada mi exmarido violó a mis hijas, y después se fugó”, había relatado Ivana en declaraciones a la prensa.

En 2019, el Estado argentino firmó el Acuerdo de Solución Amistosa ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH); reconociendo que se obró mal en la intervención de la justicia: revictimización, discriminación, decisiones basadas en estereotipos de género, violencia patriarcal en el fallo y en todo el proceso. También el pedido de perdón de parte del Estado a las víctimas, y el compromiso de profundizar la labor para prevenir y erradicar la violencia machista, especialmente en el ámbito judicial.

Fue el primer pedido de disculpas del Estado argentino ante la CIDH por un caso de violencia de género. 

Con la firma, el Estado neuquino se comprometió entre otras cosas a abrir un refugio en la ciudad de Plottier y habilitar el patrocinio gratuito para mujeres en situación de violencia.

A 5 años de años de la muerte de Ivana Rosales, su hija Abril –que tomó el reclamo que su mamá había iniciado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos como propio- afirmó que no se cumplió con el compromiso asumido por el Estado neuquino. “Siento una tomada de pelo, me gustaría ver acciones no palabras”, reconoció.

“Siento que necesitamos todas las mujeres de la provincia de Neuquén el refugio porque siguen habiendo Ivanas. Y las abogadas gratuitas”, destacó Abril.

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